Guardianes naturales en suelos cultivados con brassicas : glucosinolatos
Resumen
Las brassicas son hortalizas ampliamente consumidas por su alto valor nutricional; sin embargo, su importancia va más allá de la alimentación humana. Después de la cosecha, quedan en el campo residuos vegetales conocidos como esquilmos, los cuales cumplen funciones clave en la protección, fertilidad y sanidad del suelo. Al incorporarse al suelo, los esquilmos de brassicas liberan compuestos naturales llamados glucosinolatos que, al transformarse en isotiocianatos, permiten la biofumigación, un proceso natural que ayuda a controlar hongos, bacterias, nemátodos y algunas malezas del suelo. Esta práctica, cuando se realiza bajo condiciones adecuadas y como parte de un manejo integral, contribuye a una agricultura más sostenible, promoviendo suelos más sanos, resilientes y productivos.
